miércoles, 30 de diciembre de 2015

PPP (Primerísimo Primer Plano)

Primerísimo Primer Día Sin Ti.

Avilés estaba distinto, no puedo negarlo. La lluvia calaba mucho más que los diciembres anteriores. El cachopo, los oricios y las andaricas no dejaban el mar en mi paladar. Ni siquiera el cantábrico se había puesto su traje de invierno. ¿A qué estaba esperando? Cada vez se aleja más del paseo marítimo y tarda el doble en volver. Está viejo. Salinas... bueno, siempre ha sido la guapa de clase. Aunque dispersa. La he notado mucho más cansada. Está harta de las pisadas de los que vamos de paso, cada invierno, a llenarnos la mochila de vida. De dolor, que va implícito. He vuelto a ver la parte bonita de este y tiene su aquel.
Deambulé por Oviedo. Gijón la dejo para ti. Tiene su parcela dentro de mí. Junto a todas las demás: Barcelona, Roma, Granada, Madrid, Bilbao, Murcia, Jaén. Podría eliminar todas ellas. Volver a ocupar esos terrenos de mi mente. Me quedaría con la habitación que construímos durante todas las estaciones que nos cogió la tierra y nos hizo suyos. Cogería esa parcela, la de nuestra habitación, y la tiraría al mar. Al Cantábrico ya que estoy por aquí y haría de mi viaje algo interesante. Y esperaría en el levante hasta que el mediterráneo me la devolviera. Total, todos hacen eso ¿no? Esperar. 
Me he tirado al mar, y voy a esperarme.